domingo, 14 de febrero de 2016

¿VAYA LÍO CON LA CONSANGUINIDAD?
Por Alejandro Cuervo

Una de mis mayores preocupaciones como criador de roller es la elección de reproductores. El lector se dará cuenta que desgrano aquí mi impotencia e ignorancia en este asunto, dado que parece no haber método alguno que asegure, al menos en parte, recoger frutos proporcionales a nuestros desvelos. Quizá por eso esta afición nos engancha tanto.
Escribo con la esperanza de iniciar una pequeña "tormenta de ideas" Sobre muchos de los conceptos que me dan vueltas en la cabeza sin llegar a conclusiones definitivas, lo cual me ha cimentado una justa fama de interrogador pesado entre mis pacientes, aunque lejanos geográficamente, compañeros de canaricultura.
Evidentemente, y en eso coinciden todos mis consultores, en lo primero que uno debe fijarse es en la calidad del canto del macho y de la familia de la hembra. Después, en su salud, fenotipo y, si son adultos, en la experiencia como reproductores en años anteriores. Hasta ahí, no parece muy complicado.
Donde empieza mi problema, es en el grado de parentesco de los  componentes de la pareja. Todo el mundo me dice que debo crear mi propia línea. Las opiniones que recojo coinciden en que mis pájaros han de tener una homogeneidad, que lógicamente proviene de un cierto parentesco. Pero enseguida se me advierte que tampoco dicho parentesco debe ser muy cercano. Excelentes aficionados hablan de no criar con ejemplares que tengan idéntico antecesor antes de la cuarta generación. Para criadores, como yo, de pocas parejas, es un dilema. O tus canarios no tienen genéticamente nada que ver, porque todos los años adquieres varios, o son casi hermanos.
Si uno estudia la formación de las razas de animales domésticos,  siempre se encuentra con crianza en grados altos de consanguinidad. En animales en libertad, las bandadas, manadas o harenes suelen estar formados por individuos muy próximos genéticamente, y se tiende, en entornos geográficos aislados, a desarrollar caracteres distintivos que dan lugar a subespecies. En especies en peligro de extinción, se obtienen buenos resultados criando a partir de muy escasos ejemplares.
Esta parece una buena observación, que mis amigos me desmienten enseguida con una opinión mayoritaria de que la cría entre parientes próximos da como resultado ocultar virtudes y exagerar defectos.
¿Cuál es el factor que, en la naturaleza, parece impedir la aparición de taras? La competencia. Sólo se aparean los individuos de mejores  características: salud, juventud, tamaño, canto, belleza, fortaleza... Se evita, por simple superioridad física o por poseer características del agrado de la hembra, el que individuos con defectos puedan acceder a reproducirse.
En canaricultura, es habitual para gente como yo caer en el error de que un pájaro con problemas de salud, o con defectos de fenotipo, entre a formar parte del plantel de cría por tener orígenes excelentes, canto magnífico o cualquier otra cualidad del agrado del criador. Siempre se me advierte que hay que ser escrupuloso al máximo. Así como no se debe, si es posible, introducir un macho con un canto con defectos (oigo con frecuencia que siempre será mejor criar con lo más destacado en canto y orígenes, aunque se le adjudiquen demasiadas hembras a los mejores machos), a las hembras hay que seguirlas, y evitar criar con las que hayan tenido problemas de salud, de desarrollo, presenten tamaños pequeños o plumaje imperfecto, por muy buenos que sean sus ascendentes, descendientes o hermanos.
He seguido, de primera mano y para mayor confusión por mi parte, cruces entre hermanos y entre hermanos hijos de hermanos, observando mejorías en el canto y ninguna debilidad física. Para mis escasas luces, la genética, y más en pájaros de canto, es impredecible. La veo como una coctelera. Puede salir dominante cualquiera de los genes que introduzcamos. Por eso creo necesario que los "componentes del cóctel" sean cada año los mismos, mejorados. Trato de convencerme a mí mismo de que he de criar con los pájaros que mejor puntuación hayan alcanzado, siendo muy exigente, y con los padres y hermanas de éstos, así cada año. Siempre, de los buenos, los mejores. Iré fijando en mi criadero los giros que más me gusten, introduciendo cada vez más ejemplares que hayan demostrado tenerlos y transmitirlos. A la vez, desecharé los ejemplares que no me satisfagan. Cada vez la "coctelera" tendrá más de lo bueno y menos de lo que no nos atraiga, en canto, fenotipo, salud, comportamiento, talento, etc. Sólo así lograré fijar mi línea, me repito incansable.
Una vez asimilado, no sin esfuerzo, lo anterior, me asalta de repente una tremenda duda, con gran preocupación incluida: el mantenimiento en el tiempo de dicha línea. En pocas temporadas, si no introduzco sangre nueva, se me asegura que la calidad se irá reduciendo. Para alegrarme, me ofrecen soluciones: es muy bueno, para subsanar lo anteriormente dicho, disponer de una línea de apoyo, que se nutra de pájaros que, en un principio deberán tener ningún parentesco pero sí características similares a los nuestros. Si de esa línea introduzco cada año uno o dos ejemplares en la principal, ésta refrescará y se irá adaptando a la de reserva, por cercanía, ya que poseerán genes comunes, aunque en menor medida, con lo que reduciremos las incompatibilidades que se producen entre una pareja de orígenes muy dispares. ¿Y cómo, me pregunto, puedo tener dos líneas si para criar con una me vuelvo loco, y además no tengo espacio?.
Estas reflexiones, preguntas y respuestas entre amigos y compañeros de afición, no tienen una base científica técnicamente válida, pero sí poseen un contraste empírico muy importante. Muchos canaricultores de éxito basan en el sentido común (si quiero caballos grandes, tengo que criar con caballos grandes) su planificación de cría. Los fracasos, vengo a concluir no sin dificultad para mi capacidad de análisis, vienen de decisiones incorrectas en el corto plazo (adquisiciones e introducción sistemática de canarios campeones de distintos criaderos, cría con hembras ligeramente enfermas, quitar importancia a una pequeña falta en un cantor excelente, etc.), de desilusiones en un año con malos resultados (si son hijos, nietos y bisnietos de excelentes pájaros, aunque una temporada bajen las puntuaciones hay que seguir criando con la línea, y escoger, de los noveles, los mejores). Es el ejemplo del fútbol: fichando todos los años a jugadores estrellas, nunca haces bloque de equipo.
Me gustaría que alguno de los excelentes canaricultores que leéis estas líneas os animaseis a escribir vuestra experiencia, siguiendo el excelente ejemplo de José Expósito, cuyo método impecablemente explicado me ha aclarado ideas, pero que me resulta, por falta de espacio y de tiempo, imposible de aplicar para mis ocho parejitas.

jueves, 17 de diciembre de 2015

LA HEMBRA TRANSMISORA DEL CANTO
Antonio Gómez-Trelles Pineda

Este artículo apareció en 1960 en el nº 11 de la revista PÁJAROS. Nos da una visión de los intentos de aplicar la genética al canto del canario. El error estaba en considerar que las diferentes estrofas del canto dependían cada una de un solo gen. En otras ocasiones también se considera que todo el canto depende de un solo gen. Hoy sabemos que son muchos los genes que interactúan en la producción del canto del canario. Este artículo tiene su interés histórico y a lo mejor a algún criador le da pistas sobre como seleccionar sus canarios.
  
Se considera a la hembra del canario, por muchos aficionados a su cría, como vehículo .primordial en la transmisión del canto. Hay quien reduce su participación al 70%, y otros abundan en la idea, de que comparte igualmente con el macho la facultad de legar a sus hijos la melodía de sus armoniosas notas.
Como todos saben, el canto es peculiar y exclusivo del macho. Se manifiesta en la adolescencia, va tomando incremento en el período de la pubertad y alcanza la plenitud de su longitud, fuerza y frecuencia en la época de celo. Es innegable la influencia de alguna hormona extragonadal, bien directamente, bien por influencia sobre los órganos sexuales, cuyas secreciones internas estimulan, en la producción del canto. (Al describir el mecanismo del celo en el nº 9 de PÁJAROS, decía que la glándula hipófisis servía de estimulante del desarrollo testicular y ovárico). Porque todos habrán podido comprobar que la hembra del canario en determinados momentos del celo emite un canto tan parecido al del macho que a veces se confunde. Otro ejemplo tenemos en la gallina, que eleva un verdadero canto a la puesta con su cacareo persistente.
Por otra parte, no se puede negar la influencia de la secreción interna del testículo en la producción del canto y la voz. El gallo castrado deja de cantar. El eunuco sufre acortamiento de la laringe y voz atiplada. Disquisiciones aparte, se considera el canto como propio y exclusivo del macho, es decir,  limitado al sexo. Quizá de esta confusión parta el hecho de considerar por algunos a la hembra como transmisora única del canto.

TRANSMISIÓN HEREDITARIA DEL CANTO:
No existe mucha literatura que aclare de una manera definitiva la transmisión del canto en los canarios. Los pocos libros publicados se refieren con preferencia a la transmisión del color, que como propiedad visible es más fácil seguir. El canto como carácter mendeliano seguramente seguirá el mismo camino indicado para aquel, ósea la fijación de sus genes, en los cromosomas, y el acoplamiento de estos en virtud del mecanismo ya concreto e indicado en la fecundación y la división celular.
La teoría cromosómica de la herencia, debidamente confirmada, destruye por completo la creencia de que en los cruzamientos intervenga la sangre como vehículo transmisor de caracteres, y la suma de sus porcentajes como signo de la pureza de la raza. Aplicando, pues, la teoría de Mendel a la transmisión del canto en los canarios, el resultado del cruzamiento de un macho con una hembra debe darnos en primera generación F1, los hijos son los caracteres de ambos padres unidos. (Ley de la Asociación de caracteres). Si cruzamos los hermanos entre sí, obtendremos una segunda generación F2, en la que habrán separado estos caracteres en la proporción de 1:2:1, Es decir, que para una cría de 4 canarios, obtendríamos 1 como el padre, otro como la madre y 2 con los caracteres comunes del padre y de la madre (Ley de la segregación). Se refiere esta proporción a la diferencia de un solo par de caracteres entre los progenitores, pues si aumenta esa diferencia 2 pares, 4 pares de caracteres aumentan las posibilidades de recombinación y segregación en tal proporción.
Todos pueden apreciar la dificultad de discernir debidamente cuales son los caracteres de canto que el pollo hereda del padre y cual de la madre. El de ésta, porque no se manifiesta y hay que recurrir a oír a los hermanos. ¿Pero cuando se desconocen estos? Y el del padre, porque salvo en el caso de haberse educado con él y haber adquirido su misma tonalidad y su mismo repertorio, siempre existirá algún detalle que le haga diferente y nos fuerce a atribuir a la hembra esta variación heredada.
Lo que es indudable es que tanto el macho como la hembra tienen sus características, porque aun dentro de su mismo criadero, con varios años de consanguinidad y selección, los genes fijados en los cromosomas pueden efectuar un desplazamiento diferente a los que en las generaciones anteriores se produjeron, y dar lugar a un individuo distinto en la composición de sus caracteres, que recuerden a un antepasado lejano. Alguien con frase grafica ha dicho que el individuo es el “autobús de sus antepasados”, con lo que se ha querido expresar la idea de que cada ser lleva dentro caracteres de un número infinito de predecesores.
Las consecuencias prácticas que se deducen de lo antedicho, podemos resumirlas del siguiente modo:
El que compra una pareja y solicita “que no sean hermanos” debe saber que los hijos de este cruzamiento van a resultar diferentes del padre y de la madre, siendo la suma o combinación de los dos, pero en sentido impuro y, por tanto, de inferior calidad. El cruzamiento a seguir en el siguiente año es hermanos con hermanos, con lo que los caracteres asociados se separan en la proporción de 1:2:1, es decir, uno semejante al padre, otro semejante a la madre y dos como ambos. O un cruzamiento retrogrado, con lo que se obtiene un 50 % de hijos como el padre o la madre, según el elemento que se utilice y otro 50 % con la combinación del padre y madre primitivos. El mismo procedimiento debería seguir aquel que adquiera un macho para cruzarlo con una hembra de su criadero.
De mayor importancia es el cruzamiento de dos pájaros con la misma línea de canto, al que podríamos llamar con más propiedad acoplamiento por similitud de caracteres. En este caso, aunque los progenitores no sean consanguíneos, se puede lograr una descendencia uniforme, homocigota. No se crea por esto, que las cosas se desarrollan siempre de una manera tan matemática y exacta como la apuntada, ya que, de ser así, se facilitaría nuestra labor.A veces, se produce el fenómeno de lincaje que limita la Ley de la Independencia de los factores. Según la teoría cromosómica, los caracteres hereditarios fijado con los genes se sitúan en los cromosomas a la manera de las cuentas de un rosario y colocados a la misma altura por afinidad de transmisión, tanto en los cromosomas paternos como maternos. Al hacerse el acoplamiento para la mitosis se quedan unidos en vez de separarse para entrar, así, en un mismo gameto y, por lo tanto, en las nuevas generaciones. Otras, por el contrario, una vez establecido el lincaje y transmitido, puede romperse y dar lugar a que los cromosomas se encuentren con caracteres diferentes, debido a un entrecruzamiento de los cromosomas (crossingover). No señalaremos más dificultades, que conducirán al desanimo de los criadores.

lunes, 16 de noviembre de 2015

EL DIFÍCIL ARTE DE FORMAR Y PREPARAR UN EQUIPO
Por Mario Sánchez

En el mes de octubre ya finalizado el periodo de muda, y dependiendo de las fechas de los primeros concursos, procederemos a introducir a los machos en las jaulitas de canto. Una vez adaptados a su nuevo entorno, haremos las primeras audiciones, audiciones que son esenciales y nos servirán para lo siguiente:
En primer lugar, para retirar a los noveles que emitan faltas, ya que si los mantenemos en el armario con los demás, corremos el riesgo de que estos copien algún giro defectuoso.
En segundo lugar, para retirar a los que no esperamos nada de ellos, ya que por esas fechas el trabajo se multiplica y es preferible trabajar con pocos y buenos canarios, con el fin de dedicar a éstos todo nuestro tiempo en limpiarlos, entrenarlos y conocerlos.
Y en tercer lugar, para separar los buenos ejemplares de los menos buenos e ir buscándoles su sitio en el armario. Si tenemos alguna duda con respecto de algún pájaro, que dudemos en mantenerlo o retirarlo, lo mantendremos a oscuras fuera del armario como medida preventiva, para ir observando como evoluciona y más tarde, decidiremos que hacer con él.
He escuchado, que es bueno, cuando saquemos los pájaros a cantar, que haya niños o la televisión esté encendida para que se acostumbren al ruido y a las situaciones estresantes, y así canten el día del concurso. Pienso que es un error, el ambiente tiene que ser tranquilo y con total ausencia de ruidos, pues eso permitirá que el canario cante con total libertad y que lo podamos escuchar con nitidez. La habitación deberá estar en penumbra cuando usemos la luz artificial y con un poquito más de luz cuando esta sea natural. Si podemos, construiremos una cabina de madera cerrada por todos los lados, menos por el frontal, con una balda en el medio donde apoyar al equipo, y con un tubo fluorescente en la parte superior para producir la luz necesaria, de esta forma los habituaremos a cantar en una situación igual o muy parecida de la que se encontraran en el día del enjuiciamiento. Si nuestras obligaciones nos lo permiten, sacaremos a los pájaros todos los días y a distintas horas, unas veces en cabina y otras sobre una mesa, pues no sabemos a la hora que les tocara o si habrá una cabina en el lugar del concurso.
Llega el momento de formar el equipo. Habrá que buscar cuatro ejemplares con un canto uniforme, es decir, con una dicción parecida, tono, ritmo y volumen, de tal manera que cuando canten uno detrás de otro, parezca que siempre canta el mismo ejemplar. Tendrán que ser muy voluntariosos, pues no podemos correr el riesgo de que algún canario, aun con las condiciones idóneas, de al traste con todo el equipo por no cantar. Debe ser el entrenado oído del criador, el que busque estos canarios y forme el stamm, y no hacerlo procurando juntar a hermanos o primos, pues no podemos dejar en manos de la naturaleza algo que requiere un entrenamiento o educación musical por parte del canaricultor. A la hora de formar la “torre” colocaremos en la posición A, al canario de menor volumen para que no tape a los demás, en la posición D al de mayor volumen, siendo éstos, a ser posible, los que primero arranquen y animen a los demás a cantar. En las posiciones B y C pondremos a dos ejemplares muy seguros, que den consistencia al equipo, colocando al de menor volumen encima del otro; estas posiciones se irán alternando a medida que los pájaros vayan cambiando.
¿A quien no le ha ocurrido que inesperadamente uno de ellos deja de cantar, o se encela y no sale de un par de Touren, o enferma? Si en concurso es inminente, buscaremos un sustituto. No es aconsejable deshacer un equipo para hacer otro, es preferible tirar de los individuales. Esto es relativamente fácil si la temporada esta avanzada y conocemos a todos y cada uno de nuestros pájaros. Para ello, sacaremos a cantar a no más de cuatro ejemplares y estaremos entre 15 y 20 minutos escuchándolos con atención, un ejercicio que viene muy bien es cerrar los ojos y adivinar que pájaro esta cantando, y como ya dije antes lo mejor es tener pocos y buenos.
Si todavía nos queda tiempo intentaremos recuperarlo de la siguiente manera:
• Si esta enfermo, lo sacaremos del armario y lo pondremos a plena luz tratándolo convenientemente dentro de la misma jaula de canto, si es que no tenemos jaula enfermería.
• Si ha dejado de cantar, está muy ramplón o decaído, añadiremos a la comida perilla, cañamón molido y negrillo, junto con una pizca de pasta de huevo. Si vemos que pasan varios días y sigue igual lo pondremos durante medio día en el armario junto a otro pájaro. De tal manera que se vean, para provocar que la defensa del territorio le anime a cantar. Si esto tampoco funciona le daremos “voladera” tres o cuatro días.
• Si esta muy encelado, le añadiremos a la dieta solamente alpiste y abundante manzana y lechuga, nada de semillas oleaginosas ni tampoco pasta de huevo, y le cubriremos un trapo más oscuro dentro del armario, para que aun tenga menos claridad y se abstenga de cantar, así conseguiremos que se ablande.
Cómo cada pájaro es único, puede ocurrir que ninguna de estas tres cosas funcione, y no seamos capaces de recuperarlo, por lo que tendremos que modificar el equipo, es entonces cuando se desata la pasión, empiezan los temores por el concurso y se hace más interesante y apasionante la canaricultura de canto, en este caso de nuestros canarios roller.
¿Qué ocurre cuando un canario que estaba en el pelotón de los torpes, empieza a espabilar y no tenemos equipo donde meterlo? Si tenemos algún canario, que de vez en cuando emite un “Gluck-Pfeifen”, comienza a recortar la emisión de su Hohlrollen, o disminuye en su repertorio las flauta (Pfeifen), es el momento adecuado para sustituirlos; ya que deberemos presentar a concurso a un equipo en su mejor estado de forma, si algún canario disminuye su canto, debemos aprovechar para sustituirlo. Otra manera de buscar donde acoplarlo, es colocarlo junto o encima de un equipo, de tal manera que podamos observar si el canto de los cinco pájaros es uniforme, si observamos que no desentonan quitaremos al que menos estado de forma presente y una vez realizado esto formaremos de nuevo la composición de la torre. Es muy importante que una vez acaben de cantar, los dejemos durante media hora a plena luz y les ofrezcamos una recompensa, que pudiera consistir en alpiste y agua limpios, una rajita de manzana, un poco de lechuga, una pizca de pasta de huevo, etc. Y así, a la vez que estamos motivando a nuestros harzer para cantar la próxima vez, estaremos contribuyendo a mantener su salud y su estado de forma. También es muy conveniente que a la vuelta del concurso, les pasemos durante tres o cuatro días a la voladera, para que se ejerciten y se bañen a placer, luego les devolveremos a la jaulita y nuevamente cantarán como antes sin problema. Cuando se haga esto es preferible tenerlos de manera individual, bien en las jaulas de cría o partiendo al medio las voladeras, así evitaremos picajes y posibles encelamientos, nuestros cantores tendrán que seguir solos como estaban acostumbrados.
Cuando llegue la semana del concurso es bueno administrar un complejo vitamínico dos o tres días antes del enjuiciamiento, junto con una pizca de pasta e huevo, esto elevará el ánimo de nuestros canarios. Para ir a concursar haremos una mezcla de 60 % de nabina, 30 % de alpiste y 10% de negrillo, evitando así que se puedan meter un grano de cañamón o perilla en el pico y se abstenga de cantar. Como cuando se publique este articulo, serán las fechas próximas a la preparación de nuestros cantores, espero, que os sean útiles estos consejos y que consigáis vuestros objetivos de modo que os animen a seguir adelante y a continuar mejorando nuestra raza.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Valoración del canto Roller (1)
Antonio Drove Aza.
La mayoría de los criadores del canto Roller saben apreciar instintivamente cuándo un canario ejecuta un buen repertorio de canto. Su espíritu artístico les permito distinguir lo Bello de lo Regular aunque a veces hayan aceptado como notas buenas ciertas expresiones que  por inercia de la moda o por inveterada costumbre,  la afición ha dado en considerarlas de mérito, cuando de verdad son vulgaridades impropias de figurar en repertorios de canto de verdadera calidad. Este es el caso, por ejemplo,  de !as Flautas y  de los Cloqueos entre las notas más conocidas. Hace algunos años era frecuente oír alabar los miaus-miaus de algunos Roller; su mérito se acrecentaba cuando más parecidas eran estas Flautas a los maullidos del gato.  Actualrnente persisten otros conceptos erróneos incomprensiblemente admitidos  indudablemente por no haber saboreado la belleza del canto clásico Roller, y por tal motivo continúan considerándose como bellas expresiones que corresponden a mixtificaciones o impurezas que no deberían figurar ni siquiera como notas de relleno, o  espacios sin valor ya que  desdicen la mayoría de !as veces la melodía del conjunto. Bien podrían cultivarse en su lugar variaciones sobre un mismo tema,  que, por su forma de expresión, (movimientos ondulados y descendentes) o por su diversidad de tonalidades (cambios de vocales gratas), incrementarían la armonía de unos temas básicos considerados como prototipo de pureza racial, de musicalidad indiscutible. Estas impurezas y mixtificaciones son las consecuencias del cultivo arraigado
y desordenado de los Glucken (Cloqueos), hoy tan en boga, los cuales - como tales Cloqcieos simples y puros- sí que son dignos de ser admirados y de ser recompensados en su justa medida. En cambio, en sus expresiones compuestas o mixtificadas con otras notas dejan bastante que desear, tanto en
las de ritmo lento de emisión (Flauitas de Glucken: toc-toc, duc-duc, clan-dan, etcétera), como en las de ritmo acelerado (Rulos de Glucken o Gluckenroller, Timbres de Glucken o Klingelglucken, etc.), todas las cuales no deberían ser consideradas en la valoración del canto, porque, al estar privadas de la pureza
de la modulación característica de cada nota, no dejan de ser más que mixtificaciones que emborronan siempre los textos fonéticos de las notas o tenias establecidos en el Standard con nombres, modulaciones y ritmos bien definidos.
Por tanto, no debe creerse, porque un canario emita una serie de ruladas más o menos batidas acompañadas de otras notas intermitentes y de otras lentas, que tal repertorio de canto es meritorio por su variedad. Para valorarlo es preciso analizar cada frase cantada de acuerdo a unas condiciones o cualidades que permitan determinar el grado de bondad. Estas cualidades que permiten mantener la pureza del canto Roller a través del tiempo son, según mi criterio, las siguientes:
1." Pureza de dicción.
2." Pureza de tonalidades.
3. Variación; y
4." Volumen sonoro.
Estas buenas cualidades, deseables en el mayor grado en el canto Roller son las que hay que tener presentes al analizar todas las frases emitidas por los canarios para que el canto así desarrollado satisfaga las condiciones básicas de armonía y musicalidad que deben estar presentes siempre en el repertorio del canto de los canarios de la más excelente calidad.
Como vemos, es preciso conjugar en brevísimos lapsos de tiempo estas cualidades para determinar con cifras el valor real de todas las notas. Vale, pues, la pena de aclarar previamente los conceptos de estas cualidades deseables para comprender más fácilmente las normas de aplicación al valorar el canto Roller.

martes, 21 de julio de 2015

LOS BUENOS APAREAMIENTOS

JUAN MARINÉ GABALDÁ

        Artículo aparecido en la revista Pájaros en 1963. Es un artículo muy interesante y de un gran valor histórico.


Estos son la base del éxito en la obtención de buenos y excelentes cantores en la raza de canto “Roller” llamados también del “Harz” por ser la procedencia de los primeros reproductores o bien de la región alemana donde se especializaron en la obtención y cultura de dicha raza de canto privilegiado.
Los ejemplares que debemos de emplear en los apareamientos deben responder a una misma línea de canto, pues de lo contrario difícilmente se pueden obtener ejemplares de primerísimo clase. Tanto el macho como la hembra deben proceder de planteles de una misma unidad o características parecidas de canto y a ser posible de calidad superior a la que actualmente disponemos, si es que pretendemos reforzar bondades o mejorar los descendientes de ejemplares inferiores.
Hay que tener muy presente las dos grandes divisiones que hay en el canto “Roller” en la actualidad:
1º Hohlrollen, o sea hueco grave cavernoso emitido con la consonante “r” y vocales “o”, “u”, “uu” y al reves, vocales “o”, “u”, “uu” y consonante “r”, la primera forma se pronuncia “ro”, “ru”, ruu”, y la segunda al revés “or”, “ur”, “uur”, la pronunciación de esta segunda forma es de una clase superior ya que la consonante apenas se apercibe resultando como un temblor muy armonioso de primerísimo calidad por su gran suavidad de dicción, pudiendo llegar a la puntuación máxima de 8 a 9 puntos utilizando la vocal “uu”, y mucho podemos agradecerles a los grandes maestros que supieron formar a esta gran estirpe de canarios de estas características musicales.
2º Los Wasserrollen y Glucken, llamados canto de agua, se distinguen también por sus variaciones mixtas entrecortadas, o sea discontinuas, con cuya especialidad de canto y con sus notas que los caracteriza por sus caracteres propios que son los que los identifican; estos han sido producidos por adecuados cruzamientos que les transformaron el órgano de canto por haberles forzado a cantar de una manera determinada, y ese órgano se desarrollo en dirección al esfuerzo impuesto. El cual fue fijando su metamorfosis a través de la herencia.
Si pretendemos efectuar cruzamientos sin conocer por no haber tenido nunca a nuestro alcance la literatura necesaria y orientadora de las actuales líneas de canto no podemos exponer a fracasos seguros e irreparables, pues para evitarlos se precisa una larga y concienzuda practica. Estas experiencias sólo pueden efectuarlas con algunas probabilidades de éxito los grandes creadores al cruzar canarios de canto hueco algo endurecido por la preponderancia de la consonante “r”, en el texto silábico de su repertorio continuo, con canarios de líneas de canto de agua, donde un Wasserrollen es interpretado con la máxima pureza. Siendo éste un apartado de difícil asimilación y comprensión por lo que no se puede extender mucho sobre este particular y solamente en manos de grandes expertos es posible y a veces lograr el éxito apetecido o pretender lograr efectos superiores, ya que muchas de las veces estos esfuerzos son fracasos resonantes. El Hohlrollen ondulante, puede ser escuchado algunas de las veces luego de este tipo de cruzamientos o apareamientos, los cuales caracterizan al Hohlrollen de los canarios de línea de agua. Con la inclusión de las consonantes “k” y “b”, se puede lograr una mayor huecura blanda de expresión, absorbiendo éstas el fuerte efecto producido por la consonante “r”, disimulando la dureza de interpretación. No es que se pretenda lograr con la máxima bondad de dicción voces de agua en canarios de dicha línea de canto, pues pretenderlo ya es un esfuerzo aunque solo se consiga en parte.
Es admitido aunque no es del todo cierto que los pájaros de línea de agua Wasserroller-Gluck y que sus particulares características son transmitidas por herencia. Sin embargo, en los canarios de línea hueca se pueden apreciar variaciones de índole orgánica, las cuales son precisas para la formación del canto de estas características por la calidad de los sonidos, sean éstos graves, huecos y profundos. En el Hohlrollen se aprecian por haber podido comprobar la existencia de Hohlrollen de una dulzura de la seda aterciopelada, con sonoridades más altas unas que otras alcanzando muy buenas tonalidades huecas profundas. Los más apreciados son los de tipo Hohl, hueco, de amplia y gran profundidad en la pronunciación de las vocales “o”, “u” y “uu”. Hay pájaros muy desarrollados y cuyas características son notorias. Por ejemplo : el tamaño del cuerpo, anchura de pecho, desarrollo de los órganos de canto, o sea: garganta, laringe, siringe y traquea, así como amplitud de pulmones. Es casi seguro que los canarios que emiten sonidos profundos y graves son todos ellos cortos y de pecho ancho; en cambio, los de Hohlrollen, más débiles y sonoros, son de un tipo más alargado. Hay apreciaciones erróneas en esto de la anatomía de los pájaros por creer que a mas tamaño más gravedad en el canto. Existen datos anatómicos difíciles de controlar a simple observación; de ahí que nunca podremos asegurar que tipo de traquea posee tal o cual canario de alta puntuación en el canto. Lo más interesante o más importante es saber que estos factores existen y que son propios de ciertos pájaros, con la seguridad de que poseen o son portadores de la determinada calidad de canto. Tampoco existen determinados signos exteriores que nos aseguren a ciencia cierta a no ser por tener la seguridad de la descendencia de progenitores de alta calidad o excepcional. Si por los signos exteriores, fuere por el color de su plumaje, tamaño del cuerpo o su forma, etc., seria de gran utilidad para el criador si tales signos exteriores pudieran revelar la bondad de su canto a la hora de efectuar la selección de los ejemplares que deben ser empleados para la reproducción.

Hay un gran número de criadores en la actualidad que no son partidarios del canto Gluck, ya que a esta modalidad de canto se le atribuye la degeneración y notas faltivas en el repertorio. No es aconsejable el cruce de pájaros con la nota Gluck degenerado, ya que los hijos es casi seguro que en su repertorio apareceran signos de esta degeneración; pero si en el repertorio existe un Gluck de alta calidad o Wasser-Gluck, o sea un Gluck de agua y, a poder ser, oscilante o, mejor dicho, bascúlate lentamente, de una categoría de primerísimo clase o excepcional.
GLUCK, en todas sus formas. Las consonantes son siempre lo más importante en la formación de las estrofas del Gluck, pues ellas son las que determinan la bondad del mismo.
Las consonantes más apreciadas son éstas: “gl”, “bl”, “t”; las vocales “u”,”o”, “ou”. Examinemos ahora cada forma de Gluck y en particular
1ª. Forma: Gluck, gluck, gluck, glock, glock, glock, glouck, glouck, glouck. Estas estrofas han de ser interpretadas interrumpidas con una voz clara y, a poder ser, muy clara.
2ª. Forma: Bluck, bluck, bluck, block, block, block, blouck, blouck, blouck. Han de ser interpretadas con las vocales bien claras y la voz llena.
3ª. Forma: Tuck, tuck, tuck, tock, tock, tock, touck, touck, touck. Esta estrofa ha de ser interpretada con fuerza y profundidad.
4ª. Forma: Uck, uck, uck, ock, ock, ock, ouck, ouck, ouck.
Y ahora compararemos las siguientes interpretaciones y las impresiones recibidas (es necesario terminar ésta que tenia al empezar las consonantes “gl”), pues las vocales “u”,”o”, “ou”, y, en fin, un “ck”, bien limpio, que es la más armoniosa, naturalmente en una frase llena y clara. Aquí también, como en todas las otras formas, la expresión en “ou”, es la mejor. Las consonantes “gl”, pronunciadas al principio, permiten en seguida una expresión clara de la vocal. Cuando se encuentran al principio las consonantes “bl”, se trata de un Wasserglucken: no se encuentra mucha armonía si ésta pronunciada con la vocal “u”, es mejor con la vocal “o”. En fin, cuando es interpretada con las vocales “ou” ésta sobrepasa todas formas del glucken.
La consonante “t”, no es muy armoniosa; ella no permite, pues, una bella pronunciación de la vocal. Pronunciada en “u”, la frase no es muy buena; la “o”, impide oír o escuchar el sonido vació hueco, cuando se entiende solamente en la forma en “ou”; esta no es la deseada, en ninguna de estas formas; su valor es, pues, bastante bajo.
El glucken de la cuarta forma está desprovisto de la consonante inicial; en consecuencia, la vocal no va casi y apenas da el sonido de vació hueco, y la frase no es muy buena; la forma en “u”, es pues casi sin valor. La expresión en “o”, es poco armoniosa, mientras que es mucho mejor y más bella en “ou”, si ella es ejecutada con fuerza; más ella no será nunca de buena apreciación si es formada por la justa unión de la vocal y consonante.
El o ella es muy rara; más se puede llegar perfectamente a entender el Gluck retumbante, es decir: Gluck, gluck, gluck, glock, glock, glock, glouck, glouck, glouck. He aquí la forma que los Wasserstamm poseen fácilmente: bluck, bluck-block,block-blouck,blouck. Este es una forma maravillosa de agua y hueco, como si el agua saliera de un gran recipiente en un lugar alejado. Este es un verdadero Hohlwassergluck.
Mentamos mucho el Glockrrol, y esta frase puede ser ejecutada solamente por los Wasserstamm. Esta es una melodía compuesta y es muy raramente interpretada a la perfección. El Gluckrolle es un Wasserrolle más profundo , ya que este remarca los sonidos rapidos de los glucks, que es la nota dominante; ese es el que da el nombre de “Gluckrolle”, es el que hace aparecer siempre el Glucken. La puntuación máxima en todas sus formas es la de 1 a 6 puntos.
Empleado como termino de comparación con el Hohlrrolle, uno puede siempre calificar con 6 puntos las variaciones del conjunto de esta frase, por que a menudo no hay mucha armonía en la misma incluso en las consideradas buenas; es la que empieza por “gl”, y nunca ha poseído jamás la armonía de un Hohlrrolle de un valor de 6 a 7 puntos.
Las consonantes “gl”, dan más fácilmente el buen sonido de la vocal; más si ésta es bien cantada y solamente por dos o tres veces, la calificación debe ser necesariamente inferior al Hohlrrolle.
El Glucken constituye una bella parte del canto del canario Roller, y se le podrá calificar bien si éste es interpretado a plena garganta y con un sonido muy claro; más para obtener éste el pájaro debe de hacer un gran esfuerzo, y en el resto de frases se resiente. Este solamente llega con la plenitud y pureza si el criador procura por todos los medios a su alcance que su Stam llegue al máximo, obteniendo así que sus canarios consigan buenos Glucks. Hay que tener bien presente que es muy difícil la obtención de esta nota de canto y, por lo tanto, hay muchísimos Stams que tienen por línea de sangre o herencia, pero al ejecutarla raramente es pronunciada de manera perfecta. El que la nota de Gluck sea muy difícil de cultivarla y que sea interpretada por nuestros canarios de forma perfecta, no por esto debemos de eliminarla de nuestros planteles, ya que si así obramos llegaremos a que el repertorio del “Roller” seria de dos o tres notas o variaciones solamente, a no tardar nos encontraríamos con un canto monótono por la falta de variaciones. El que sea difícil, y esto es cierto, no hace para que lo desechemos, y aquel que en el repertorio de sus canarios llegue a la perfección podrá considerarse que ha logrado un gran éxito colocándose en una buena posición como criador de primerísima línea.

lunes, 11 de mayo de 2015

            LA DECADENCIA DEL HARZER

En 1984 se publicó en la Revista Pájaros este polémico artículo de Robert Deruytter. Ya han pasado 30 años desde entonces ¿la problemática que se plantea ha cambiado o sigue siendo la misma? Me parece que es un artículo que sigue planteando una interesante reflexión sobre el actual canto Roller.

            Hará unos 60 años, yo tenía entonces 3 años, cuando un bello domingo por la mañana, mi padre, volviendo del local de los colombófilos, vió un palomo de su propiedad que entraba en el palomar de otro colombófilo conocido. Por la tarde ese palomo ganó el primer premio. Mi padre presentó una queja, pero no fue tenida en cuenta. Muy descontento tomó la siguiente determinación: Vendió todas las palomas en el transcurso de la semana y transformó el palomar en habitación de cría. Después compró algunos canarios. ¡Y éste fue el punto de partida! (Mi padre dejó la cría hace 2 años, a la edad de 91 años).

            Amberes era entonces el bastión de los canarios “Seifert” (también llamado Harzer) por haber sido criado por el criador alemán Seifert. Mi padre se hizo rápidamente amigo de los grandes criadores del momento: Van den Bergh, Anthoni, Degroof, Rotsaert, etc. En 1928, en Amberes, 726 miembros se repartieron en 23 sociedades. La sociedad más importante estaba en Borgerhout; se llamaba Derecho y Paz y contaba con 102 socios.

            Cuando por los años 30 en Alemania se descubre el GLOU, mi padre obtuvo rápidamente pájaros por intermedio del señor Haveneth de Aix-La-Chapelle. Así que él fue nuevo entre los primeros cuando el canario con GLOU hacía furor. El Koller ya había desaparecido cuando mi padre comenzó la cría de canarios, aunque todavía quedaban viejos criadores que habían conocido este canto al principio del siglo. La CLAPOTIS (Clapotis = Wasserrollen, rodados de agua). , el SCHOCKEL y el GLOU circulaban entonces abundantemente. Los buenos pájaros obtenían más o menos los 78 puntos y los muy buenos alcanzaban los 85 a 87 puntos. Los 90 puntos, tampoco era problema. Los pájaros con giros negativos eran de hecho corrientes. Una dulce exageración era recompensada, una FLAUTA aguada, desligada o suelta era normal; sólo las LOKKEN-TJAPPEN y ZITT eran consideradas como la peste. Todo esto pasaba en los años 30. El Harzer había entonces alcanzado su cima y comenzaba su decadencia. Durante los años de la guerra, el Harzer conoció tiempos difíciles. En efecto, muchos de sus criadores llegaron tarde, otros prefirieron la cría del canario de color, los exóticos y los periquitos. Así hasta hoy en día, en que el Harzer ha alcanzado el punto más bajo y esta crisis debe ser superada con mucho esfuerzo. Debemos a toda costa volver a ponernos por encima en lo referente al número de criadores.

            ¿Cuál fue la causa de nuestro decaer?, ¿Cuáles sus consecuencias?, ¿Qué podemos hacer todavía para enmendar el mal? Un hecho es cierto: los tiempos difíciles, que hemos conocido, han incitado a la gente a quedarse en casa y a practicar un “hobby”. Lo mejor que puede hacer es dedicarse a la cría de pájaros. Cualquier persona que empiece la cría de pájaros se encontrará con una amplia posibilidad de especialidades que puede cultivar. En efecto, no queda nada sin estudiar en lo referente a los canarios, tanto en canto, como en color y en postura. Los gustos son diferentes y sólo un pequeño porcentaje se consagrará a la cría de canarios. Antes, solamente existía el Seifert y el Malinois, pero hoy en día tenemos también en el canto, además del Harzer y el Malinois, el Timbrado Español. Los aficionados que escojan el canario de canto como su “hobby” deben, sin ninguna duda, tener buen oído musical, condición importante a tener en cuenta. Los canarios que alcanzan 90 puntos son hoy en día corrientes, incluso con 4 notas: HOHLROL, 24 – KNOR, 22 – PFEIFEN, 17 – HOLKLINGEL, 18; añadiendo 9 puntos de Impresión General se obtienen los 90 puntos.

            Un buen canario, teniendo un gran valor musical, es muy pobre en lo que concierne al número de notas. Pero puede ocurrir que este pájaro cante también un GLOU, como un SCHOCKEL, o los dos. No hay más puntos; ¿qué puede hacer el Juez? ¿Deja sin puntuar esas notas?, ¿no da Impresión general?, o peor aún, ¿cierra sus oídos a lo escuchado? Eso es lo que algunas veces pasa. Sobre todo en los Concursos Internacionales no se tiene en cuenta el GLOU, ni el SCHOKKEL, ni el CLAPOTIS; han desaparecido así, igual que el KOLLER en su tiempo. Actualmente el GLOU y el SCHOCKEL siguen el mismo camino, van desapareciendo, y por este hecho muchos aficionados encuentran el HARZER muy monótono con sus 4 notas. Por el contrario el Malinois se ha desarrollado enormemente en los últimos años en Europa. Es la riqueza de notas la causa principal y por el hecho de que no está sometido a una limitada puntuación. Nosotros, los criadores de Harzer, disponemos teóricamente de 171 puntos a repartir, pero para el Harzer solamente 90 puntos pueden ser atribuidos, lo que equivale más o menos a la mitad. Si reflexionamos un poco, esto es incomprensible. En efecto, si un panadero hace 171 panes, ¿venderá solamente 90 y guardará el resto en un “stock”? Seguro que no. Pero esto es lo que hacemos nosotros los criadores de Harzer. De hecho esta barrera de los 90 puntos fue establecida con el fin de mantener la atribución de los puntos dentro de ciertos límites y de esta forma impedir la comercialización del Harzer (cuyo precio debía fijarse de acuerdo con los buenos resultados de los pájaros, para así poder venderlos a un precio muy elevado). En nuestros días, los Jueces tienen el sentido real del deber de tal forma que esta regla debería desaparecer, pues dar demasiados puntos a un pájaro que no los merece conduce inevitablemente a la muerte de nuestro deporte del Harzer. Queda equilibrada la atribución de los puntos. Aquí también podemos contar con la experiencia de nuestros Jueces y personalmente no veo ninguna razón válida para mantener la barrera de los 90 puntos que, de hecho, no es más que una simple tradición. Los coches rodaban antes a la velocidad de 40 kilómetros hora, mientras que ahora se mueven a 300 kilómetros hora y los récords en el terreno deportivo  se superan cada día. Hace tiempo, un buen Harzer obtenía 78 puntos; actualmente se obtienen 88 puntos y cada año nosotros mejoramos nuestros canarios, pero ellos siempre son frenados por el límite de los 90 puntos. Más grave todavía, no solamente pueden ser recompensados de una forma insuficiente, sino que además las notas que cantan no pueden ser valoradas suficientemente. ¿Cuál será la consecuencia?. Si la CLAPOTIS y el SCHOCKEL o el GLOU no son puntuados, ¿para qué debe criar el aficionado todavía estas notas? Por lo tanto, ¿será mucho más fácil criar canarios que hagan 4 buenas notas, a que hagan 5 ó 6? Resulta difícil reconocer la CLAPOTIS, lo mismo que el SCHOCKEL y alguna vez poderlos anotar. El GLOU es mucho más fácil reconocerlo y encontrarlo y, sin embargo, no aparece generalmente en las Planillas de enjuiciamiento de los Concursos Internacionales.

            Esperemos que nuestros Jueces belgas enseñen los dientes en el plano internacional para que el GLOU o el SCHOCKEL sean estimados y que ellos no sean menos que otros Jueces internacionales. En este momento el Harzer se beneficiará. Si queremos devolver al Harzer el puesto que ocupó antes, debemos inevitablemente volver a la riqueza de notas de tiempos pasados, aunque siempre conservando el mejor valor de las mismas. Pero en este caso la barrera de los 90 puntos es de hecho contradictoria. Los puntos disponibles sobre los 171 teóricos deben ser aumentados para poder devolver el GLOU, el SCHOCKEL y eventualmente la CLAPOTIS. Estas notas tienen derecho a este puesto igual que antes.

            También podemos tener como alternativa provisional, por ejemplo, eliminar la Impresión, teniendo en cuenta que es anotada paralelamente al valor de las notas por las que el canario ya es recompensado. Tendríamos 9 puntos disponibles para las notas. ¿Pero qué hacer si el canto del pájaro es malo?. Esto será tenido en consideración. ¿Qué es lo más importante: un buen pájaro que se muestra nervioso durante el enjuiciamiento o un pájaro medio que canta con alegría?. La solución: Sería preferible disminuir la Impresión de 9 a 3 puntos, porque ésta no es siempre un valor de nota en la reclamación del pájaro. Así tendríamos 0-1-2 y 3 puntos para la Impresión y dispondríamos todavía de 6 puntos suplementarios para las notas. Yo creo que en un tiempo próximo se reflexionará seriamente en lo concerniente a la barrera de los 90 puntos y sobre la desaparición actual del SCHOCKEL y del GLOU y sobre la CLAPOTIS ya desaparecida. El límite de 90 puntos todavía existe, después de 100 años, sin haber tenido jamás ni la menor adaptación a la evolución actual. Si queremos ayudar al Harzer debemos todos juntos, y de forma seria influir en el plano nacional y también en el internacional, en la C.O.M. Y el O.M.J., sin el menor chauvinismo, en beneficio del Harzer, que lo necesita. Ésta es la mejor solución que puede hacerse.

            Debemos todavía mejorar el canto del canario Harzer, no solamente sobre 4 notas, sino también sobre 5, o mejor, sobre 6 notas. Nuestro deporte será así mucho más atrayente para el candidato aficionado al Harzer; más difícil y más conveniente, y tendremos más aficionados para la práctica de nuestro deporte. Otras personas pueden aportar mejores proposiciones, no solamente en nuestra pequeña Bélgica, también en los grandes países de alrededor. Todos los que se interesen en el canto del canario Harzer deben hacer un pequeño esfuerzo. Así puede el día de mañana renacer el Harzer. Ésta es la opinión sincera de un viejo aficionado, criador del Harz.

            Dado que en Bélgica el SCHOCKEL y el GLOU todavía se conservan de forma general, la escala de enjuiciamiento sigue siendo muy pequeña a causa de la barrera de los 90 puntos. (Por así decirlo, en cada Concurso se encuentran cada vez más pájaros que no tienen puntos por Impresión.) Por otra parte nosotros estamos afiliados a la C.O.M., a través de la B.O.U., de esta forma, nos vemos obligados a aplicar los Reglamentos de la C.O.M., con el límite de los 90 puntos. Quizás fuese posible aplicar en Bélgica un sistema como en los Países Bajos con títulos y menciones (por ejemplo: Puntos suplementarios). Estos puntos suplementarios serían los puntos que no se pueden atribuir en vista de la barrera de los 90. Nosotros podríamos tener 90 puntos más 6 puntos suplementarios; 15 puntos para el GLOU cuando solamente 9 puntos están disponibles a causa del límite de los 90 puntos. Así, el canario podrá obtener los 9 puntos de Impresión que se merece. El pájaro será entonces campeón sin la menor discusión el la calidad de notas de cabeza y de Impresión y los puntos suplementarios serán los que decidan.

viernes, 10 de abril de 2015

¿Existe un secreto en la cría del Harz?- 3ª parte.
Artículo de G. Mignone aparecido en  1969 en la revista Ornitofilia.

        Hemos de señalar al lector, una vez más que debe interpretar exactamente las estadísticas (que son simplemente los resultados de la cría), a fin de que no caiga fatalmente, al apartarse de esos datos, en un trabajo selectivo o de selección unilateral, determinado por puntos de vista particulares, aconsejado por gustos igualmente personales o preferencias igualmente insostenibles.
            Esto podría ser motivo, sobre todo en los principiantes, de numerosas interpretaciones sobre la forma de seleccionar el canto del canario del Harz y conducir a juicios solamente aproximados.
            Una puesta a punto racional y objetiva de los resultados generales de los criaderos, tomados en su conjunto (o estadísticas), unidos a un claro conocimiento de la genética, pueden llevar únicamente así a resultados concretos y por completo correspondientes a la realidad.
            Esta nos parece una explicación satisfactoria sobre los planteles alemanes actuales. De esta forma, se pueden valorar las dificultades y posibilidades, en el orden selectivo, por parte del criador.
            Desgraciadamente al final de estos cálculos estadísticos y de estas discusiones, igualmente fecundas y apasionadas sobre los problemas selectivos del Harz moderno, se termina por constatar que existe aún otro lado aparentemente infranqueable entre la prospección y el momento selectivo, particularmente por parte de los criadores y jueces alemanes, con respecto al Schockel y al Glucken, en consecuencia, todo sigue igual, o mejor dicho, no sigue de ninguna forma , al igual que antes, y no se presentan ni perspectivas ni ideas, cuando muchos (incluidos los alemanes) empiezan a experimentar un sentimiento de límite alcanzado e insuperable, lo cual representa un obstáculo psicológico grave e indeseable para cualquier programa nuevo y concreto: en cuanto a nosotros creemos que ello no anima nada a los jóvenes “harzistas”.
            He aquí por qué deseamos que a las asambleas internacionales de jueces sigan pronto los primeros ensayos selectivos, incluso modestos, para el enriquecimiento de posibles giros de canto, liberados posiblemente de excesivas concesiones a una inmovilidad que se halla hoy muy extendida en esta materia. Esto también, y seguramente sobre todo, entre los principales dirigentes alemanes que deberían ser los primeros en atenerse firmemente a las novedades, apuntando soluciones que respeten, en primer lugar, el conocimiento unitario y global del problema selectivos, reclamado de todas partes con persuasivas argumentaciones.
            Ya hemos tratado con anterioridad las opiniones de nuestros colegas de lengua alemana “Si desea poseer cantores puros, reduzcan el repertorio de sus troncos o estirpes y no fije más que pocas melodías cantadas de forma verdaderamente perfecta”.
            Este razonamiento es justo solo hasta cierto punto: es como si se quisiera disminuir el ruido del motor de un avión, reduciendo el número de revoluciones. Naturalmente, la cosa iría bastante bien y el avión volaría lentamente; no obstante, pronto llegaría el momento en que no pudiera sostenerse por más tiempo en el aire: a pequeña velocidad el avión aun puede rodar por la pista pero nada más.
            En la selección de cantores, así como en el color y en la forma, el menor inconveniente debe ser siempre elevado, so pena de decadencia del sector de que se trate. La utilidad de la selección no es exactamente proporcional al esfuerzo realizado. El aficionado, o la asociación, no queriendo salirse de los esquemas fijos y limitados, puede a lo sumo, caminar sobre senderos “trillados”, por ello les será muy difícil elevarse a más altura y obtener algo verdaderamente nuevo y original.
            ¿Cómo explicar, si no, el espléndido desarrollo del color; la excelente postura, dentro de los canarios de forma, es decir, de las razas inglesas; e incluso del mismo Malinois?
            Si en las asambleas de jueces de canto no nos rendimos cuenta de estos problemas y no realizamos un continuo esfuerzo para mantener en alto el interés hacia los cantores del Harz, iremos peor cada vez ¿Por qué tantos aficionados han sustituido el Harzer por el Malinois?
            Para los aficionados al Harzer  esto constituye un motivo de preocupación general.

            ENIGMAS PENDIENTES.
            Vamos a hablar un poco de las melodías Glucken, Schockeln y Wasser.
            Presentan sin duda dificultades de selección, pero hay que añadir que, simplemente como melodías facultativas, estas enriquecen el canto del Harzer, siempre que su tono y estructura sean perfectas, de igual forma que los mejores Holhklingeln, y los mejores Pfeifen.
            Particularmente, si después de un Knorre algo corto, se presentan Glucken de igual tono y si una buena Sockel es seguida por Pfeifen profundos, constituyendo todo ello lo mejor que se puede escuchar en un cantor Harzer.
            Para los que poseen cantores profundos y cantores Glucken o Wasserglucken, es conveniente que practiquen la cría y el aprendizaje por separado.
            Los criadores alemanes del grupo D.K.B (que es el que cuenta con mayor número de miembros) se rebajan a la cría del Pfeifen para compensar el canto del canario del Harz: en efecto, los Pfiefen son más fáciles de obtener y degeneran menos que los Glucken y los Wasser. ¿Por qué? Si se presentan o aparecen defectos en los  planteles de Glucken y Wasser, el motivo hay que buscarlo sobre todo en una selección excesiva y demasiado inclinada a la consanguinidad, es decir a acoplamientos entre sujetos pertenecientes todos ellos al mismo plantel. A nuestro parecer nos parece necesario  que para estos planteles, el criador se preocupe más en el aprendizaje que en los emparejamientos. Por otra parte, también es necesario introducir en estos planteles, a intervalos de tiempo menos largos que para los Hohl, ejemplares nuevos.
            Prolongar los acoplamientos con fines selectivos y de pureza, cosa que se hace en exceso hoy en día con respecto a los Hohlstamm, con el propósito de obtener un canto cada vez más puro, perjudicaría a los Glucken y Wasser en lugar de mejorarlos, pues éstos perderían algunas buenas notas y el ritmo de otras sería deformado; de todas formas el canto perdería en sonoridad, cosa que es y  fue muy importante en los famosos Wassserstamm de Volkmann y otros, que deben poseer tonos bien señalados, límpidos y netos.
            Si los aficionados cultivadores del canto Harzer se decidieran a reconstruir troncos de Wasserglucken  - lo que no es muy difícil – sería ciertamente hermoso, interesante y desacostumbrado en nuestros días, pero tendrían que hallarse plenamente convencidos de que es necesario realizar acoplamientos y crear una escuela que necesitan una mayor inversión de tiempo, pero que resultan también más provechosos que los actuales, que son dirigidos únicamente hacia los Hohl.
            No creemos conveniente dar aquí principio a una discusión sobre las reformas del estándar, a pesar de que sean tan necesarias y vitales para el Harzer, después de las de Kassel en 1922 y las de Udine en 1959, reformas que otros serían capaces de emprender con mayor competencia técnica; no obstante quisiéramos añadir alguna otra cosa.
            La razón profunda del éxito para los criadores que cultivan el Harzer no es solamente conocer el canto tanto como puede y debe conocerlo un juez (si con esto fuera suficiente, todos los jueces no serían tales, sino que se convertirían en criadores primero y en campeones después); por el contrario, la razón es la que fue expuesta en 1876 por Otto Brandner en un interesante artículo de la revista “Kanaria” en la que se sostiene con razón que solamente quien procure tener buen oído podrá obtener buenos resultados con este cantor.
            Hoy se pretende que ya no es posible cultivar al lado de los Hohlroll, los más hermosos Glucken tan como se hacía a principios de siglo (se refiere al siglo XX). Esta pretensión no se halla bien fundada. He podido escuchar algunos Glucken profundos de 4 – 5 puntos que en cuanto a sonoridad y tono muy bien podrían sustituir a los mejores Pfeifen actuales.
            Estas observaciones demuestran que las opciones selectivas actuales no son todas las posibles y que en la actualidad solo se ha seguido alguna muy concreta olvidando otras.